Bienvenido al blog sobre la ribera del Torío


Te invitamos a hacer un recorrido fotográfico por los distintos paisajes del valle del Torío (León), teniendo en cuenta que el concepto de paisaje que empleamos engloba tanto los aspectos puramente naturales como los humanos; de este modo se ha llegado en muchos casos a una especie de simbiosis naturaleza-cultura, un equilibrio delicado entre la geología (como base de todo el conjunto), la biología (plantas y animales) y la intervención humana. Esta última es más determinante de lo que cabría pensar al observar cualquier  rincón de nuestra ribera, pues las actividades seculares agrícolas y ganaderas son en gran parte responsables de las formas que hoy vemos en el paisaje. Asimismo el establecimiento de núcleos de población a todo lo largo del valle, en los que se ha desarrollado durante mucho tiempo una interesante arquitectura popular, que contribuye con sus diseños y sus materiales constructivos a esa simbiosis, a esa integración de lo humano en lo natural, y viceversa.



Desde luego este equilibrio del que hablamos va tendiendo a romperse en los últimos años, y en el Torío empiezan a surgir problemas típicos del actual modelo de desarrollo: contaminación (acústica, del aire, del agua), urbanismo destructor, abandono de los modelos tradicionales de explotación del campo, deterioro y sustitución de la arquitectura popular por construcciones más agresivas que rompen el paisaje...

Todos estos aspectos los iremos tratando en diferentes secciones que enriquecerán, poco a poco, este blog. Para lo cual está abierta la participación a todo el mundo que quiera hacer comentarios, enviar fotos, escribir artículos, etc.

La arquitectura popular en el paisaje

 
 Vemos aquí algunos ejemplos en los que se puede comprobar el grado de integración de las viejas construcciones en el paisaje, acentuado en algunos casos, no se puede negar, por la situación de abandono en que se encuentran hoy muchas de estas obras:






























Incluso hay casos, como éste que sigue, en que no es fácil distinguir entre lo construído por el hombre y lo creado por la naturaleza:





texturas


Uno de los aspectos más interesantes de la arquitectura popular es seguramente el estético. En estas fotografías se intenta recoger el valor plástico que poseen los muros de adobe, piedra, ladrillo, tapial, los portones de roble o de chopo, las ventanas de distintas formas y funciones...


































Existen casos en que los límites entre la arquitectura popular y la culta no están muy claros. En las dos fotos que siguen vemos parte de una antigua casona hidalga, representativa más bien de la segunda clase, pero incorporando elementos y sistemas constructivos de tradición popular.










El valor estético de las ruinas puede ser muy alto, a pesar de la sensación de desolación y tristeza que transmiten.













Galería de otoño


Abrimos aquí una serie de fotos de naturaleza dedicada al otoño, posiblemente la estación más espectacular, al menos en cuanto a colorido.


















En ocasiones la niebla lo cubre todo y esos colores tan vivos desaparecen, el paisaje cambia radicalmente y se vuelve fantasmagórico














...hasta que el sol vuelve a asomar con esa luz dorada típica del otoño:


















... y al fin se pone, y empieza a oscurecer...









Fotos invernales


A pesar del frío, la luz del invierno es de las mejores para hacer fotografías. En las primeras vemos su efecto al poco de amanecer, sobre unos campos cubiertos de escarcha










La sensación de quietud en esta ribera parece aumentar durante el invierno:






Y el silencio se hace aún más fuerte con la nieve


























Todas las plantas se adormecen en este tiempo:


























... por aquí el invierno es largo, muy largo...













Recorrido en primavera


Aprovechando esta estación,
vamos a recorrer las distintas zonas del valle para ver los paisajes que caracteriza a cada una de ellas.

Partiendo de la zona más baja, en primer lugar nos encontramos con el río Torío, el responsable del actual relieve del valle. Llaman la atención los bosques de ribera que flanquean sus orillas, compuestos por sauces, chopos, fresnos...
Su salud ambiental es buena, a pesar de que muchos pueblos aún carecen de depuradoras para las aguas residuales.










Alrededor del río hay un gran mosaico de prados, separados por sebes, todos ellos de regadío gracias a una red de presas y regueros que data seguramente de época medieval. Esta zona se ha visto amenazada durante años por un plan de concentración parcelaria, pero por fortuna ha sido recientemente desechado.










Aquí abundan sobre todo los esbeltos chopos:






En las sebes, además, nacen multitud de especies de árboles y arbustos, como el cornejo:






Y se intercalan pequeñas huertas y árboles frutales, como este cerezo:






Poco a poco caminamos y nos vamos alejando de la frondosidad que acompaña al río...






...para entrar en una zona intermedia, que acabará dando paso al monte, ocupada sobre todo por cultivos de secano.










Estos cultivos son: trigo, centeno, cebada, y antiguamente también garbanzos, lentejas, titos, etc.






Al ir ganando altura las vistas se van haciendo más amplias:










Hasta que al fin llegamos al monte, desde donde podemos divisar toda la ribera










Aquí predomina sobre las demás especies el roble (quercus pyrenaica):






aunque también encontramos algún espino albar de vez en cuando






Y en mitad de todo ésto la presencia humana: los pueblos, que se remontan a muchos siglos atrás y constituyen también una parte fundamental de este paisaje, enriqueciéndolo con su arquitectura de piedra y de barro.









Tipologías arquitectónicas


El valle del Torío está dentro del ámbito de la casa de ribera leonesa, funcionando como una zona de transición entre la arquitectura de la montaña, situada hacia el norte, y la de las tierras llanas que se abren al sur. La primera es el reflejo de una economía más volcada hacia la ganadería y con un clima más frío; el resultado es una casa de dimensiones reducidas, más abierta al exterior (especialmente mediante algún corredor que da a la calle), y el material que domina en su construcción es la piedra.





















Según se avanza hacia el sur la arquitectura cambia gradualmente. Las casas se van haciendo más grandes, el corral, situado en la parte trasera, adquiere un mayor desarrollo, y la piedra se va mezclando al acercarse a la llanura con el barro: tapial y adobe.
En caso de existir corredor o solana de madera, ya no da a la calle, sino al corral, puesto que este otro tipo de casa se hace más hermética al exterior, pasando a organizarse en torno a su patio trasero






















Todavía se pueden ver en algunos de estos edificios de barro entramados de madera bastante simples, que en esta zona se suelen corresponder con soluciones constructivas arcaicas.










El material fundamental de cubrición en todo el valle es la teja árabe:






Como una reliquia que valdría la pena conservar, quedan aún sobre algunas tapias las antiguas albardas: protecciones vegetales hechas con urces y tapines de hierba, que funcionan como remate o tejadillo del muro.










En otro tiempo fueron asimismo más abundantes los palomares; hoy sólo quedan dos en toda la ribera, eso sí, bien conservados y de una especial belleza. Los dos son similares, construidos en piedra, de planta circular y tejado cónico. Nos ha llegado el testimonio de que alguno de los que desaparecieron era de adobe.






Otros detalles constructivos destacables pueden ser las chimeneas. Las más antiguas que se conservan son normalmente de ladrillo:










También llaman la atención los típicos recercos
encalados en las ventanas, presentes en la arquitectura popular de muchas regiones españolas:




 

verano


En esta estación el caudal del río Torío desciende hasta llegar algunos años a secarse. A pesar de esto, consigue mantener verdes sus sotos y vegas.














En verano se acentúa la diferencia entre estas tierras de regadío y las inmediatas de secano:










Estas últimas aparecen en las imágenes en el momento posterior a la cosecha del cereal.


















Algunas tierras se dejan en barbecho, y allí proliferan entre otras plantas los cardos:






Última luz del día sobre la ribera:





Acerca de riberadeltorio

El patrimonio natural y cultural del valle del Torío (León)

Archivo

Suscríbete

RSS | Atom

Contacto

Contactar

Albergado en:blogspot.es

Noticias: Noticias

Contador gratis contadorplus.com